Puede que te hayas bañado en muchas piscinas a lo largo de tu vida, pero una cosa es segura: absolutamente ninguna se parece a ésta.
La Piscina del Diablo es una formación natural que permite a los bañistas más atrevidos darse un chapuzón en el mismo borde del acantilado, a 103 metros de altura, muy muy cerca de la misma línea desde la que se precipitan las Cataratas Victoria. ¿Cómo es posible?, ¿es seguro?
Los aventureros que se atreven a sumergirse en esta irrepetible actividad quedan protegidos de la corriente gracias a una pared de roca natural, justo por debajo del agua y en el mismo borde de las cataratas.
Podrás atreverte a probar sus aguas durante la temporada seca (de septiembre a diciembre), ya que esta exótica piscina se forma cuando el caudal del río está a un nivel bajo y seguro.

